Cómo escoger la maleta perfecta

Son muchos los tipos de maletas que existen en el mercado. Cada una de ellas pensadas para distintas necesidades y tipos de viajes. De todo tipo de tamaños y materiales, con ruedas y sin, y hasta con lo último en electrónica, el catálogo de este objeto necesario para ir de viaje no deja de ampliarse.

Tantos que cada vez son más los viajeros a los que les resulta harto complicado escoger entre alguna de las muchísimas propuestas de los cientos de fabricantes que existen en todo el mundo. Si este es tu caso y estás buscando escoger la maleta perfecta para tu caso en concreto, vamos a tratar de echarte un cable.

Lo primero que debemos analizar es si estamos buscando una maleta para viajes largos o para escapadas ocasionales. Lo segundo, si vamos a emplear el avión como medio habitual de transporte o no y, por último, cómo no, qué tipo de bolsas de viaje nos gustan más: Si las tipo valija, si las maletas, las trolleys, las mochilas o, como le pasa alguno, las más bonitas y buenas del mercado.

Una de las primeras preguntas que se hacen los viajeros es hasta qué punto es mejor que nuestra maleta tenga dos o cuatro ruedas y si cambia mucho. En este sentido, debemos tener en cuenta es el peso que vamos a llevar. Si nuestro equipaje es pesado, lo mejor es que tenga ruedas y si es muy pesado, que tenga cuatro.

Otra de las preguntas que suelen repetirse aquellos que buscan maleta es si es mejor comprar una maleta blanda, semiblanda o dura. En este punto tenemos que saber que las maletas duras proporcionan una mayor protección en el caso que deseemos llevar materiales frágiles, pero también que las maletas rígidas de las mismas dimensiones que las blandas disponen de menos espacio interior. En el caso de las flexibles, estas tienen más espacio y pesan menos, pero son más proclives a sufrir golpes que puedan dañar el interior de la misma. Esto supone, la mayor parte de las veces, en que se recorta la vida de las mismas.

¿Maleta para cabina o maleta para facturar?

En cuanto al tamaño de la maleta, es importante saber si queremos subir a la cabina o si la queremos facturar. En el caso de que la queramos subir a la cabina, debemos tener en cuenta que difícilmente podremos incorporarle más de 10 kilos. También que para que nos permitan hacerlo no podrá superar una medidas determinadas.

Si optamos por una mochila de deporte o por una trolley, que son las maletas más habituales que se suben a cabina, no podremos llevar mucha más ropa que la necesaria para una escapada de fin de semana, pero ahorraremos en el billete de avión y en el tiempo, ya que podremos ahorrarnos la espera de la llegada de las maletas a la cinta de recogida.

Si finalmente escogemos adquirir una maleta más grande para facturar, casi con toda seguridad podremos meter más de 10 kilos, además de líquidos de más de 100 mililitros, lo que no está permitido en el equipaje de cabina. Si nos decantamos por estas bolsas de viaje es recomendable revisar el tipo de cierre buscando aquellas que nos ofrezcan la máxima seguridad.