Tours en Moscú: qué ver en la capital de Rusia

Uno de los destinos que más están llamando la atención de los turistas españoles en los últimos meses es Moscú. La capital de Rusia es una de las grandes capitales mundiales y, desde que se acaba el invierno y hasta que llega el otoño, es un de los lugares más impresionantes, llamativos, interesantes e imperdibles que podemos encontrar en suelo europeo.

Con un pedazo de historia en cada esquina, Moscú es una de esas grandes ciudades que no deja indiferentes a nadie. Su arquitectura imperial, sus enormes avenidas, sus distritos históricos, sus apabullantes museos, su templos gastronómicos y su inacabable fiesta son algunas de las muchas atracciones que tiene que ofrecernos la que fuera capital de la Unión Soviética y actual capital de la Federación de Rusia.

Si están pensando en hacerse con alguno de los muchos vuelos baratos que salen durante estas fechas desde los principales aeropuertos españoles a través de la aerolínea estatal rusa, deben saber que existen algunas paradas que todo visitante debe hacer la primera vez que pisa Moscú. Algunas de las atracciones que no debemos pasar por alto son las siguientes:

Cosas que hay que hacer la primera vez que se visita Moscú

El Mausoleo de Lenin

Visitar el Kremlin

Museo de la Cosmonáutica

Degustar la ensalada de Olivier

Museo del Vodka

Catedral de San Basilio

Búnker 42

Museo de Bellas Artes de Puskhin

Un viaje en el metro de Moscú

Teatro Bolshoi

Disfrutar de su Caviar rojo

Seledka pod shuboy

Museo Histórico Estatal

Las 13 esculturas de los vicios de los mayores

Iconos rusos – Galería Estatal Tretyakov

Finca Tsaritsyno

Comerse un Shashlik

Mercado de pulgas de Izmailovsky

Parque Gorki

Cenar Pelmeni

La Colina de los Gorriones

Cementerio Novodevichy

Disfrutar con un Blini

Beber Mors

Tomar una cerveza por el centro de Moscú

Excursión al Anillo Dorado de Moscú

No irse sin devorar carne a los Strogonoff

Si bien son muchas más las atracciones que ofrece Moscú, lo cierto es que estas son las más conocidas y que nos van a ayudar a configurarnos una idea más completa de lo que fue y lo que es una ciudad sin la que resulta imposible comprender la historia del pasado siglo.

Tanta es la historia escondida en cada esquina de la capital rusa que lo recomendable para no perderse nada de lo mucho que nos tiene que enseñar Moscú es acercarse a alguna de las agencias especializadas en Tours por Moscú y que nos aportarán datos históricos, culturales y todo tipo de tips (dónde comer, dónde comprar barato, etc.) adaptando un planning ad hoc en función de lo que nos guste y de los días que tengamos para conocer Moscú.

Gracias a la cantidad de turistas españoles que la visitan, hoy en día es más que sencillo hacerse con un Tour por Moscú, ya sea en grupo o privado, en español. Si tienen la oportunidad de contratar uno, no lo duden, nada mejor que viajar a fondo cuando se conoce un lugar tan interesante como sin duda lo es Moscú.

Cómo guardar las joyas cuando salimos de viaje

Las vacaciones de verano están a punto de comenzar para muchos y eso significa que ha llegado el momento de programarlas tras un año de duro trabajo en busca de desconectar, descansar y disfrutar al máximo de unos días de asueto de lo más merecido.

Si tenemos previsto realizar un viaje durante nuestros días libres para sacar el máximo partido a nuestro tiempo libre, deberemos ponernos manos a la obra para organizar la maleta, siendo este trabajo más complicado cuantos más días vamos a estar lejos del hogar.

Una tarea que no implica únicamente pensar en el tipo de ropa y sus combinaciones para cada uno de los días en los que vamos a estar lejos de nuestro armario habitual, sino también escoger qué complementos desearemos portar para complementar -nunca mejor dicho- cada outfit. Lo que significa que, amén de las gafas y las gorras, deberemos pensar en las joyas y los relojes que mejor nos combinan.  A mí personalmente me gustan los relojes Skagen.

Algo que parece fácil, pero que no lo es tanto, dado que debemos tener en cuenta si vamos a acudir a alguna cena especial, a alguna fiesta, y que debemos combinarlas con nuestros modelitos, y lo más importante, conseguir que lleguen en perfecto estado a nuestro destino sin que sufran el más mínimo desgaste durante el camino.

Esa es la razón por la que cada vez más mujeres están apostando por los portajoyas de todos los tipos que existen: desde los saquitos, hasta las cajas -ideales para relojes- pasando por los cajones con espejo y espacio para pendientes, sortijas, collares o anillos que evitan con compartimentos estancos para que estos no se rocen y con paredes reforzadas para asegurar su transporte al máximo.

Y es que en el caso de que tengamos previsto irnos un mes a la playa o disfrutar de un viaje muy largo, deberemos apostar por los estuches grandes, repletos de compartimentos, y dedicar un espacio en la maleta para ello de antemano, ya que si tratamos de comprimirlo una vez hayamos colocado el resto, corremos el riesgo de que no quepa o de que se desgaste u oprima perdiendo su forma original.

Viajar con joyas y relojes

Además de estos portajoyas, también tienen mucho éxito las mantas de joyería, cada vez más utilizadas entre las viajeras habituales que no pueden moverse sin su ajuar, y que no ocupan más que una toalla pequeña, consiguiendo el máximo espacio para el resto de enseres en la maleta. De hecho, hacerse con unas pequeñas toallas delicadas, puede ser una excelente alternativa a las mantas de joyas para aquellas que no les dé tiempo a hacerse con una especializada si queremos transportar con seguridad y ocupando el mínimo espacio nuestras joyas o relojes.

Como consejo, subrayar que es recomendable hacer foto de todas las joyas que nos llevamos, así no tendremos que sacarlas todas para saber cómo combinar nuestros modelitos. Además, esto también nos servirá para repasar, cuando hagamos la maleta de vuelta, que las tenemos todas y que no hemos perdido alguna o se nos ha sustraído durante nuestras vacaciones.

Las ciudades más caras y más baratas del mundo

Cuando dudamos de adónde viajar, muchas veces nos acabamos decantando por un destino más económico o que nos va a permitir ver más o disfrutar más, con menos. Un gesto natural que compartimos los menos pudientes y que nos llevan preguntarnos cuáles serán los destinos más bonitos y más baratos en los que poder disfrutar de un viaje 10. Pues bien, si alguna vez te lo has preguntado, estas en el lugar indicado.

En este post hemos decidido comparar el coste de la vida de las principales capitales del mundo siguiendo el índice World Cost of Living (WCOL) que hemos utilizado para conocer tanto las diez ciudades más caras del mundo como las diez más baratas del planeta, siguiendo el coste de los bienes y servicios básicos compartidos por todos los países.

Tanto si eres un viajero empedernido en busca de datos curiosos o un motivo para viajar o cambiar de destino, como un internauta curioso, te mostramos cuáles las ciudades en las que tu presupuesto te puede cundir más y en cuáles te va a cundir menos. Como siempre es mejor dejar lo bueno para el final, comenzamos con las ciudades en las que los viajeros se resienten más en los bolsillos cuando vuelven a casa.

A continuación el ranking con las ciudades más caras del mundo. Como verán uno de los aspectos tenidos en cuenta para realizar esta clasificación es el índice World Cost of Living (WCOL), índice que compara 133 ciudades a través de comprar el precio de determinados bienes y servicios que toma a Nueva York como referencia con un valor de 100.

Las 10 ciudades más caras del mundo

País Ciudad Índice WCOL Puesto Movimiento
Singapur Singapur 107 1 0
Francia París 107 1 1
China Hong Kong 107 1 3
Suiza Zurich 106 4 -2
Suiza Ginebra 101 5 1
Japón Osaka 101 5 6
Corea del Sur Seúl 100 7 -1
Dinamarca Copenhagen 100 7 1
Estados Unidos Nueva York 100 7 6
Israel Tel Aviv 99 10 -1

En el lado opuesto de la balanza encontramos a las diez ciudades con las que se puede vivir con muy poco. Como era de esperar, muchas de ellas forman parte de países tercer mundistas o en vías de desarrollo, lo que obliga a rebajar sustancialmente el coste de la vida diaria para que las clases populares puedan llegar al mínimo para poder vivir. Algunas de ellas, merece la pena recordarlo, son preciosas y bien merecen una visita que a buen seguro alivia la economía de muchas familias que lo necesitan.

Las 10 ciudades más baratas del mundo

País Ciudad Índice WCOL Puesto Movimiento
Venezuela Caracas 15 133 -1
Siria Damasco 25 132 1
Uzbekistán Tashkent 33 131 -19
Kazajistán Almaty 35 130 1
India Bangalore 39 129 0
Pakistán Karachi 40 127 0
Nigeria Lagos 40 127 3
Argentina Buenos Aires 41 125 -48
India Chennai 41 125 1
India Nueva Delhi 43 123 1

Como ven Singapur y Venezuela son las antípodas para los viajeros. Sin duda, dos ciudades fascinantes que todos deberían visitar alguna vez. Y ya lo saben: lo que se gasten en una se lo ahorrarán en otra. Así que no hay excusas para no dejarse caer por estos interesantísimos 20 destinos del mundo.

Si tienen previsto hacer un viaje pronto a alguna de ellas, no lo duden y déjennos un comentario explicando dónde y por qué van a viajar a ese destino.

Las ciudades más visitadas del mundo

Viajar es un placer. Y no lo decimos nosotros, que también, sino todos los estudios realizados en relación al ocio de los habitantes de los países Occidentales, donde cada vez son más las personas que realizan todo tipo de viajes a todo tipo de destinos e independientemente de su presupuesto. Y es que lo importante no es dónde, sino disfrutar de la experiencia de conocer algo nuevo y nutrirte de todo lo que tiene que ofrecerte un nuevo destino.

Algo que conocen perfectamente en las ciudades que integran las siguientes listas que pasamos a detallar a continuación y que son las de las 10 ciudades más visitadas del mundo y las 10 más visitadas por continente. Si algo queda claro echando un vistazo a estos rankings es que Asia sigue siendo el destino preferido por los viajeros del mundo y que Londres, París y Nueva York se mantienen como las 3 ciudades no asiáticas que más viajeros reciben al año.

Las 10 ciudades más visitadas del mundo

Posición – Ciudad – País – Llegadas en 2017 – Llegadas en 2018

1 Hong Kong China 27.880.300 29.827.200
2 Bangkok Tailandia 22.453.900 23.688.800
3 Londres Reino Unido 19.827.800 20.715.900
4 Singapur Singapur 17.618.800 18.551.200
5 Macao China 17.337.200 18.931.400
6 París Francia 15.834.200 16.863.500
7 Dubái Emiratos Árabes 15.790.000 16.658.500
8 Nueva York EE.UU 13.100.000 13.500.000
9 Kuala Lumpur Malasia 12.843.500 13.434.300
10 Shenzhen China 12.075.100 12.437.300

A continuación el ranking de las capitales más visitadas de Asia, donde encontramos varias de las que más turistas reciben en el mundo con la gran ciudad-Estado de Hong Kong a la cabeza con esos casi 30 millones de visitantes recibidos en el último año. Nada más y nada menos que 20 millones más que Tokyo. Ahí es nada.

Las 10 ciudades más visitadas de Asia

Hong Kong: 29.827.200
Bangkok: 23.688.800
Singapur: 18.551.200
Macao: 18.931.400
Kuala Lumpur: 13.434.300
Shenzhen: 12.437.300
Phuket: 11.949.400
Delhi: 12.505.300
Tokio: 9.896.300
Taipei: 9.783.300

En cuanto al ranking de las ciudades europeas más visitadas destaca Londres, bastante alejada de París y seguida de Estambul. No encontramos ninguna ciudad española hasta el puesto octavo, donde emerge Barcelona con más de seis millones y medio de visitantes recibidos en 2018. Una cifra muy superior a la recibida por Madrid.

Las 10 ciudades más visitadas de Europa

Londres: 20.715.900
París: 16.836.500
Estambul: 12.121.100
Antalya: 10.729.300
Roma: 9.703.200
Praga: 9.038.900
Ámsterdam: 8.476.600
Barcelona: 6.726.000
Milán: 6.513.000
Viena: 6.303.800

Uno de los rankings más caros es el que une a todo el continente americano. Como era de esperar Nueva York reina en esta categoría con puño de Hierro, seguido por otras ciudades estadounidenses. Cancún y Punta Cana son las únicas que se cuelan entre las capitales norteamericanas.

Las 10 ciudades más visitadas de América

Nueva York: 13.500.000
Miami: 8.071.200
Los Ángeles: 7.246.400
Las Vegas: 6.599.300
Cancún: 6.269.000
Orlando: 5.408.500
Toronto: 4.600.300
Punta Cana: 4.348.100
Vancouver: 3.209.100
San Francisco: 2.958.000

Por último en Middle-East Dubai sigue dominando la clasificación, seguida de la ciudad de peregrinaje obligatorio para los musulmanes como Meca y de la capital sudafricana.

Las 10 ciudades más visitadas de Oriente Medio y Asia Occidental

Dubai: 16.658.500
Meca: 9.484.300
Johanesburgo: 5.941.800
Riad: 5.889.000
El Cairo: 4.893.300
Jerusalén: 4.843.500
Ciudad Damam: 3.749.700
Tel Aviv: 3.043.200
Marrakech: 2.838.100
Abu Dhabi: 2.402.800

Según todos los estudios realizados sobre viajes, el turismo continuará creciendo a lo largo de este 2019 dejando nuevos máximos en todas las ciudades que se encuentran en esta lista y algunas de las que se unirán a ella por distintos motivos.

En cuanto a las posibles nuevas incorporaciones, los expertos apuntan a Bombai, Oporto, Osaka y Jerusalén como las grandes entradas en los top 10 a lo largo de este 2019. Veremos si finalmente es así o si deben esperar a la lista de las ciudades más visitadas del mundo en 2020 para entrar en este selecto grupo de ciudades cosmopolitas.

El futuro de las agencias de viaje

Cada vez es más complicado encontrar agencias de viaje físicas en las ciudades. Las pocas que quedan son las que forman parte de grandes grupos, con inversiones en distintos sectores que les sirven de apoyo para mantenerse pese al feroz empuje de las agencias en línea y a los nuevos hábitos de los consumidores 2.0 que amenazan la supervivencia de este comercio de toda la vida.

Para repartirse ese pastel de 7 billones de dólares que no deja de crecer cada año las agencias de viaje tradicionales tienen que poner el acento en el valor añadido que ofrecen en relación a las agencias online como lo es el contacto personal.

Lo mismo sucede con la atención personalizada, tras varias reuniones, y conocedores de los destinos, el tipo de viajero que es el cliente, lo que espera del lugar donde quiere ir, etc. que es una información capital para ofrecer el mejor servicio posible a los clientes.

No obstante, aseguran los líderes del sector, es el enfoque híbrido que el mejor garantizará el futuro a medio y largo plazo de las agencias de viaje, combinando la cercanía y contacto físico con todas las bondades que ofrece la tecnología a la hora de contactar minoristas, llegar a nuevos posibles clientes, reforzar la imagen de marca o fidelizar a los clientes que hemos conseguido que se sienten en nuestras mesas.

Porque el contacto físico es uno de los factores que más influye a la hora de realizar una reserva de viaje, tal y como revela el 38% de los clientes indicando que prefieren hablar de viva voz con alguien antes de reservar un viaje. Tanto que, a día de hoy, todavía ofrecen mejores resultados las acciones publicitarias como las que incluyen los folletos enviados vía buzoneo que los banners de las páginas web.

Y es que a nadie se le olvida que los viajeros, en mitad de una oferta apabullante, quieren estar seguros de que contactan a un profesional capaz de ofrecerles aquello que desean y les interesa. También a alguien a quien acudir en caso de imprevisto, a quien consultar tantas veces como quieran en persona y que les puede solventar toda información y ayuda sin que medie un 902 o una melodía de espera que no sabemos dónde va a acabar.

Las agencias físicas tienen, pues, que ver la tecnología no como una amenaza, sino como una opción de mejorar sus servicios reinventándose y usando la tecnología inteligentemente. Porque si algo está claro es que el futuro, repleto de procesos automatizados, búsquedas por voz y respuestas en milésimas de segundo suponen competencia, pero también una gran ayuda en busca de dar aquello que cada cliente necesita. No obstante, las nuevas tecnologías permiten a las agencias físicas convertir la empresa en un negocio mucho más eficiente y competitivo.

Las agencias de viaje híbridas

Según los expertos la agencia híbrida del futuro combinará la atención personal y el poder de las nuevas tecnologías ofreciendo todo tipo de experiencias personalizada, relevantes y presentadas de una forma atractiva para el consumidor a través de ofertar itinerarios aún más adaptados y de brindar un contacto permanente con el viajero hasta su regreso.

Viajar a Turquía: Qué hacer en Estambul

Uno de los destinos preferidos de los españoles en los últimos años es Estambul, la capital turca y ciudad que divide dos continentes. Un lugar repleto de historia y de atracciones que prometen una gran aventura y una experiencia inolvidable a quienes se dejen seducir por la antigua capital del Imperio Otomano.

Qué ver en Estambul

La primera parada nada más salir del hotel, y si este está en el centro, solo puede ser el Gran Bazar de Estambul. Uno de los más grandes y más atractivos del mundo.

Tras perderse durante dos o tres horas por allí, una segunda parada bien podría ser la Mezquita de Süleymaniye, la más grande de Estambul donde se encuentran los mausoleos de Suleiman I el magnífico y su esposa.

A la hora de comer, estando en la capital mundial del kebab y del raki, el licor anisado patrio de Turquía, podemos acercarnos al Why Not, toda una institución de la capital otomana.

Por la tarde, salto a la Plaza Taksim, el corazón de la parte moderna de Estambul, desde la que acceder, tras un paseo, en la mezquita de Santa Sofía, una de las consideradas más bonitas del mundo.

Para ver el atardecer, lo ideal es acercarse al el barrio de Üsküdar, junto al Bósforo y, aprovechar, tras la puesta de sol, para cruzar el Puente Gálata que une los dos continentes.

Para un segundo día podía empezarse en el Palacio Dolmabahçe, residencia imperial del siglo XIX, para posteriormente salir del centro y echar un ojo a la Iglesia de San Salvador en Chora y sus frescos bizantinos.

Si no se quiere salir de Estambul y se busca un lugar de compras y cafés, lo mejor es ir a la calle comercial y peatonal Istiklal Caddesi.

Los que prefieran más historia, pueden visitar el Sarcófago de Alejandro del siglo IV en el Museo Arqueológico de Estambul y, en busca de otro atardecer inolvidable, cruzar en barco en dirección al muelle Üsküdar en la parte asiática.

Cerca de allí, podemos subir a la Torre Gálata y disfrutar de sus vistas o comprar dulces, frutos secos o especias, en el enorme Bazar de las Especias.

Otro de los must para un tercer día puede ser darse un buen baño turco en el al Haman de Suleymaniye o buscar un remanso de paz en el Parque Gülhane, situado en el centro histórico, al lado del Palacio Topkapi.

Visitar la Mezquita Ortaköy, la Torre de Leandro o Torre de la Doncella, el Palacio Topkapi, el Parque Sultanahmet la vida en el barrio de Üsküdar, el mercado popular de Eminönü, las terrazas del Parque Gülhane, el barrio de Beyazit, el Museo de Arte Turco e Islámico, la Mezquita de Eyüp Sultan, la Mezquita Nueva o Mezquita Yuni son otras de las grandes atracciones de una ciudad que nunca se acaba y que, ahora, además, ofrece la posibilidad de realizarse un injerto capilar en menos de una semana de estancia a precios realmente asequibles. Como ven, las posibilidades que ofrece esta ciudad son casi infinitas.

Cómo hacer una maleta de cartón para decorar

En Mundomaletas, además de viajeros empedernidos, somo unos auténticos maniáticos del orden. Una manía que nos lleva a buscar soluciones prácticas para almacenar todo tipo de trastos, eso sí, sin que esto trastoque la colocación de los elementos decorativos. Algo que nos lleva a buscar soluciones integradoras que nos permitan guardarlo todo, con un orden, y además decoren.

Sumando estas dos aficiones, y en busca de un elemento decorativo que permita tanto decorar como almacenar todo tipo de objetos, descubrimos hace un tiempo las maletas de cartón decorativas. Un elemento tan resultón como útil que se antoja ideal para decorar las casas de los viajeros.

Como vamos a ver, no son pocas las funcionalidades que se le pueden sacar a las maletas de cartón, tanto ya fabricadas como hechas a mano por nosotros:

Maletas infantiles para ordenar la habitación y decorarla

Uno de los espacios donde mejor suelen quedar estas maletas decorativas de cartón son en las habitaciones infantiles, siendo especialmente interesantes para guardar juguetes.

En el caso de que deseemos darles esta función, aconsejamos elaborar un baúl-maleta de cartón en el que los pequeños puedan guardar allí todos sus juguetes, saliéndose de los clásicos receptáculo de juguetes y apostando por un elemento decorativo.

Además de estos, también podemos aprovechar y elaborar o comprar otras mini maletas de cartón de distintos colores para apilarlas sobre sus estanterías o para rellenar esquinas huérfanas a las que daremos vida con este elemento de decoración tan original y bonito.

En el caso de que optemos por hacerlas nosotros con nuestras propias manos podemos pintarlas a mano o podemos optar por papeles decorativos con aquellos elementos que más les gusten a los peques o que mejor queden con el resto de la habitación.

Si optamos por comprarlas ya hechas, veremos como, además de todos los colores, también las hay con frutas, nubes, coches o dibujos animados.

Además de para las habitaciones de los más pequeños las maletas de cartón decorativas también son ideales para completar espacios de nuestro salón o nuestra habitación, además de poder convertirlas en un estupendo receptáculo para guardar mantas, sábanas o, si estas son pequeñas, joyas o bisutería, entre otras muchas opciones.

Maletas decorativas para utilizar como transportín

Más allá de como elemento estático, también podemos utilizar las maletas de cartón como lo que son: contenedores portátiles para transportar colores, juguetes o incluso la merienda, siempre y cuando no la carguemos de mucho peso y optemos por cartones resistentes.

Por último, las maletitas de cartón también pueden servirnos para decorar las mesas en bautizos y comuniones llenándolas de chucherías o elementos para dibujar, permitiendo que los niños se las lleven a casa una vez haya concluido el evento y como regalo recuerdo de esta celebración.

Como ven, las maletas de cartón como elemento decorativo o de transporte ofrecen un sinfín de posibilidades. Según vienen diciendo distintos profesionales del mundo del handcraft será a lo largo de este 2019 cuando las maletas de cartón se asienten como manualidad, tanto decorativa como de regalo.

Los idiomas más fáciles y más difíciles de aprender

Viajar es un placer… sobre todo cuando se conocen idiomas. Esa es la razón por la que cada vez más viajeros de todo el mundo se están apuntando a alguno de los muchos e interesantes cursos en una buena academia online para empezar desde cero a perfeccionar algún idioma.

Tanto si quieren aprender idiomas para viajar, como si quieren hacerlo por gusto y todavía no saben con cuál ponerse, aquí les dejamos dos listas: Una con los 10 idiomas más fáciles de aprender para los hispanohablantes y otra con los más complicados de aprender para los que hablamos español.

Los idiomas más fáciles de aprender para hispanohablantes

Catalán

Hablado en todo el litoral Mediterráneo, Baleares, algunas zonas del Sur de Francia y Córcega es una de las más sencillas por su similitud con el español dada su procedencia de las lenguas occitanorromances.

Italiano

Con raíz en el latín, como nuestra lengua, posee muchas similitudes lingüisticas con el español. La facilidad para aprender su vocabulario y la similitud con la que se construyen las oraciones con el español lo convierten en uno de los idiomas más sencillos para los hispanohablantes.

Portugués

Primo hermano del español, comparte muchas similitudes con el español y el gallego, lo que permite reconocer gran parte de su vocabulario y de sus construcciones, incluso sin haber estudiando nunca esta lengua.

Francés

El idioma de nuestros vecinos del norte comparte alfabeto y un sinfín de palabras con nuestra lengua. Una vez dominada la fonética, el gran handicap de esta lengua, es relativamente sencillo avanzar en poco tiempo por su similitud con el español, vía latín.

Inglés

Se trata de uno de los idiomas más sencillos de aprender del mundo. Además, la enorme influencia cultural británica y estadounidense hacen que resulte especialmente sencillo aprenderlo.

Rumano

Al tratarse de una lengua romance mantiene muchas conexiones con el español. Conserva gran parte de la estructura gramatical del latín y es el uso de los artículos lo que más cuesta aprender por parte de los hispanohablantes.

Los idiomas más difíciles de aprender para los hispanohablantes

Hindi

El idioma más hablando en el mundo por número de habitantes nativos es tremendamente complicado debido a su estructura y su pronunciación, completamente alejadas del castellano.

Yoruba

El idioma mayoritario de Nigeria, Togo y Benín es uno de los idiomas que más se alejan del español, tanto en su vocabulario, como en sus estructuras gramaticales.

Coreano

Con un alfabeto propio y sonidos particulares está considerado como uno de los idiomas más complicados de aprender para todos. También para nosotros.

Árabe

La mayor parte de sus variedades habladas no están regladas y resultan poco menos que ininteligibles para aquellos que no forman parte de los entornos que las practican.

Zulú

Una de las características más llamativas tiene que ver con es el uso de «clics» de lengua como consonantes. Algo muy típico de los idiomas africanos.

Tailandés

Casi la mitad de su vocabulario viene del Pali o del idioma sánscrito. Se trata de una lengua tonal y analítica que posee una compleja ortografía.

Finés

Uno de los más complejos del mundo, dado que ni siquiera forma parte del grupo de lenguas indoeuropeas. Esta singularidad le convierten en un idioma especialmente complejo para los hispanohablantes.

Cómo cambiar las cremalleras de una maleta

Antes de emprender ningún viaje hay que revisar todo lo que necesitamos portar al menos dos veces para así no tener que lamentarse por aquello que se nos ha olvidado en origen, una vez llegados a destino.

Una de las primeras cosas que debemos hacer, antes de empezar a meter nada en las maletas, es comprobar cuál es el estado de estas. Lo que implica una revisión tanto interna como externa para asegurarnos que están en condiciones de volver a ser utilizadas con las máximas garantías y la máxima seguridad.

Eso incluye una parte tan sensible como lo son las cremalleras. Uno de los principales puntos débiles de muchas maletas como consecuencia de las presiones a las que las sometemos, del trato que les damos y les dan aquellos que las usan o manipulan durante los trayectos y, cómo no, también de la calidad de la que están hechas.

No obstante, cabe remarcar que cuando estas se encuentran desgastadas o rotas, no es suficiente motivo como para tirarlas. Ni mucho menos. Y es que, como vamos a ver, cambiarlas o repararlas es más sencillo de que se parece siguiendo los siguientes pasos. Si están pensando en hacerlo, tomen papel y boli y tomen buena nota.

Material para cambiar la cremallera de una maleta

-Alicantes de punta a aguja
-Pinzas
-Tijeras
-Aguja
-Hilo
-Cremallera de repuesto

Lo primero que debemos hacer es comprobar que la cremallera vieja no está atascada. Ya que si es así, no necesitará cambiarse solventándose el problema con una mera reparación. Si esta solo está atascada, con un poco de vaselina y retirado el objeto que la atasca, la habremos recuperado. Si está está rota por las costuras, los dientes o cualquier otra parte, procederemos a quitarla e instalar la nueva.

Una vez tengamos todo este material al mano, echaremos un ojo a cómo está colocada la cremallera vieja y le echaremos una foto para recordar su posición. El primer paso para cambiarla será retirar la vieja. Cortamos con unas tijeras la parte con apertura o la costura y, poco a poco y con maña, la sacamos.

Ya retirada la vieja, cogemos la nueva y la colocamos sobre el lugar en el que acabará puesta. Dado su tamaño no se puede coser a máquina, por lo que necesitaremos ir poco a poco, puntada a puntada, hasta unirla a la superficie a la que va cosida.

En el caso de las maletas de tela gruesa, necesitaremos echar mano de unas agujas especiales de mayor resistencia para evitar que se doblen. Este proceso se hace aún más lento, pero si conseguimos hacerlo nosotros mismos conseguiremos ahorrarnos un buen dinero, además de la satisfacción propia de haber conseguido restaurar una maleta que todavía tenía mucha vida sin necesidad de tener que pagar por ello.

Es importante recordar que venden packs a la venta para este tipo de reparaciones, los cuales no estaría de más llevarlos encima por si debemos realizar un remiendo a una maleta maltrecha o por si encontramos que no ha sufrido el mejor de los trastos durante el traslado.

La importancia de viajar con equipaje

Una de las grandes cuestiones que se nos plantean a todos antes de viajar es qué me llevo y qué dejo de entre todos los enseres que creemos nos pueden ser de utilidad durante el tiempo que estaremos fuera de casa.

Una pregunta que solo puede responder individualmente cada individuo y que nos obliga a tener en cuenta distintos factores como lo son el destino, los días que vamos a estar fuera y el tipo de viaje que vamos a realizar, así como las posibles actividades que podamos llegar a ejecutar durante esa estancia lejos de nuestro hogar.

Una vez solventado si necesitamos ropa de invierno, verano, de entre tiempo, una muestra de todo un poco, si necesitaremos ciertos complementos o estilos de vestir, así como todo lo relacionado con el aseo personal y los elementos para acicalarnos o entretenernos durante los desplazamientos, llegará la segunda gran pregunta: ¿qué maleta o maletas escojo? Ahora, además de las mismas preguntas vinculadas al destino que vamos a hacer, tendremos en cuenta también otras como las restricciones que se puedan dar en la compañía aérea, las propias de un vehículo o la comodidad a la hora de transportar nuestro equipaje.

Pues bien, partiendo de esa base de que nadie mejor que uno mismo y, sobre todo, la experiencia de viajes pasados para saber qué me debo llevar y qué equipaje es el más idóneo para la próxima salida fuera de casa, lo cierto es que los asesores expertos en estas lides lo tienen claro: mejor llevar cosas que no vamos a utilizar que dejarnos en el origen algo que podemos acabar echando de menos en destino.

Una recomendación asentada sobre la máxima de «mejor prevenir que curar» que se apoya en distintas razones para sostenerse. La primera es quizás la más obvia ya que si te estás planteando llevarlo es porque casi con toda seguridad crees que le vas a sacar partido, luego al dejarlo corres el serio riesgo de acabar echándolo en falta. La segunda, la que dice que si las restricciones de viaje no te impiden cubrirte las espaldas, no hay motivo para no hacerlo, ya que aunque sea incómodo desplazarse con más equipaje o más pesado, evitaremos contratiempos que eran evitables. La tercera la que indica que si nos acabamos dejando algo que necesitamos sí o sí, acabaremos teniendo que acudir a algún punto de venta a adquirir aquello que ya tenemos, suponiéndonos un perjuicio económico evitable.

Mejor más equipaje que menos

Con todo esto, parece evidente que aquello de «mejor que sobre, que no que no falte», cobra su máximo tendido teniendo en cuenta que no siempre estamos de viaje, que no importa hacer un pequeño esfuerzo a la hora de asegurarnos que nuestro viaje va a salir perfecto y nada que nos podamos dejar lo va a empañar y porque, a veces, decidir ahorrarse en cierto peso de nuestro equipaje acaba saliéndonos más caro. Llevar equipaje es tan importante como para permitirnos disfrutar de un viaje o no hacerlo.