Cómo debe ser la maleta ideal

Todos nos hemos equivocado alguna vez. Nos fuimos de viaje con una maleta enorme, pesada y absurdamente llena de cosas que no utilizamos en ningún momento o salimos con la mochila al hombro y viajamos escasos de todo por no prever bien las necesidades del itinerario.

Cada viaje exige un tipo de equipaje distinto y al haber hoy tantas opciones a nuestra disposición, solemos perdernos al momento de elegir la maleta perfecta para un viaje.
Supongamos que tenemos que irnos 15 días de viaje a otro país. Vacaciones puras, no necesitaremos trajes de etiqueta para ninguna recepción, ni cargaremos con accesorios ni tacones. Sin embargo, una simple mochila no nos alcanza y debemos buscar una maleta. Aquí les dejo los que yo considero criterios básicos para saber cuál es la maleta perfecta para este viaje.

Movilidad

¿Por qué tirar de una maleta si podemos elegir una con rueditas? La mayoría ya las traen. Pero sigue habiendo gente que prefiere viajar con bolsos (algunos muy fashion) que nos dejan los hombros y brazos destrozados.

El sistema de ruedas elegido nos debería permitir llevar la maleta sin esfuerzo por detrás y por delante de nosotros; cuando llevamos peso, por lo general, nos cuesta menos empujarla si la llevamos detrás nuestro.

Comodidad

La maleta elegida debería ser fácilmente operable. Eso quiere decir, por un lado que no tengamos que tener un grado de ingeniería para poder destrabar la manija o los cierres y por el otro, que podamos manejarla con una sola mano. Algunas maletas requieren el uso de las dos manos para sacar la manija de su escondite, por ejemplo.

Recordemos que sólo tenemos dos brazos y dos manos para controlar el equipaje de mano, los billetes o tarjetas de embarque, la documentación, el abrigo, la maleta y la botella de agua.

Espacio

Parece un criterio obvio, porque se supone que lo que buscamos en una maleta es que pueda contener cosas. Sin embargo hay algunos detalles que pueden restarnos espacio de guardado.

Asegúrate de que la maleta es la más adecuada para el tipo de viaje, los días de estancia y el medio de transporte en el que viajas, aquí tienes las claves para saber cuál te conviene.

Las maletas se convierten en esta época en el accesorio imprescindible para iniciar con buen pie nuestras vacaciones. Pero conviene encontrar el modelo adecuado a nuestras necesidades, el tipo de viaje y su duración y también al medio de transporte que vamos a utilizar.

Hay muchos tipos de maletas, para adecuarse a las necesidades de cada viajero. Conviene tener en cuenta qué tipo de viaje realizamos más frecuentemente para adaptar la maleta a la mayor parte de los viajes que hacemos a lo largo del año. Lo lógico para una persona o una pareja es disponer de al menos dos maletas: una pequeña adecuada para fin de semana y/o viajes en avión que no precise ser facturada (maleta de cabina, de dimensiones estándar) y otra de mediana a grande para vacaciones más largas.

Maletas rígidas y maletas blandas

Escoger entre una y otra es algo decisivo, ya que se realizas la compra inadecuada te pesará durante mucho tiempo. Las maletas rígidas son estupendas en general para hacer viajes en avión, especialmente si estos son largos y con escalas.

Tienen más peso que las blandas, pero a cambio ofrecen una enorme resistencia a los golpes y no se deforman, por lo que puedes arriesgarte a traer alguna artesanía delicada del país al que viajes dentro de ella, si está convenientemente envuelta y luego arropada por las prendas en la maleta. La maleta blanda, sin embargo, es menos pesada y en general más adaptable para introducirla en
el maletero junto a otras. La mayoría de las maletas blandas incluyen actualmente la opción de ampliarlas mediante una cremallera en la parte delantera, que despliega un almacenaje extra para cuando se requiere un mayor espacio.

Maletas con o sin ruedas

La comodidad que las ruedas aportan a las maletas ha hecho que este accesorio sea ya prácticamente un imprescindible. Las maletas con dos ruedas son ya bastante cómodas, pero si se trata de maletas de medianas a grandes, las cuatro ruedas que se deslizan en todas las direcciones son la mejor opción para no tener que cargar con peso cuando se sale de viaje.

Trucos para organizar tu maleta y lograr que quepa todo

A la hora de hacer tu maleta, puedes ganarte más de un dolor de cabeza, es por esto que dejamos a tu disposición una lista de útiles consejos para que puedas salir tranquilo de tu casa con todas las cosas que necesites para tu viaje.

Si quieres conocer los mejores trucos para organizar tu maleta, quédate leyendo este post y descubre cómo hacer tu maleta como un verdadero experto.

No es necesario ser un experto en estos temas de maletas para saber cómo hacer la maleta perfecta, sólo necesitas algunos consejos para que puedas ahorrar el espacio suficiente para tus cosas.
En caso de que tengas que forzar el cierre de tu maleta e intentas más de una vez pasar la cremallera, es muy probable que algo estés haciendo mal.

Elige tu formato de equipaje

Debes pensar qué tipo de equipaje te conviene más para el viaje, ten cuenta los distintos aspectos a la hora de ordenar tu maleta para el viaje, como el medio de transporte en el que vas a viajar, el clima del lugar que irás, las restricciones de las aerolíneas, entre otras cosas.

Si no piensas moverte demasiado será más practico que lleves contigo una sola maleta, mientras si piensas cambiar mucho de destino o caminar por montañas, playas lo ideal es que optes por una mochila.

Para ello, también es importante que tomes en cuenta el tamaño, por lo general, la ropa para climas cálidos ocupa menos espacio que la ropa de invierno, es por ello que si piensas veranear, escoge un equipaje acorde con el que estés más cómodo.

En caso de que quieras viajar por avión, asegúrate de hacer una maleta que cumpla con todos los requisitos para que puedas llevar tu equipaje en la cabina del avión sin ningún problema.

Haz una buena lista:

Piensa sólo en lo que realmente necesitas para tu viaje, es mucho más fácil hacer una lista de lo que necesitas a llevar que estar dando vueltas en casa como un loco tomando las cosas sin pensar si de verdad nos serán útil,

Uno de los mejores trucos para hacer tu maleta es hacerlo con anterioridad, no te vuelvas loco dejándola para el último día, para que puedas comprar cosas que sí sean necesarias, ten siempre preparada tu lista.
Lo más seguro es que unos días después se te ocurran más cosas que necesites para tu viaje, cuando estés listo de que no llevas demasiado puedes comenzar a organizar tu maleta y lograr que todo lo que lleves quepa dentro.

Crea conjuntos de ropa

Cuando termines con tu lista, lo primero que debes hacer es reducirla lo más mínimo posible, la mayoría de las veces llevamos cosas que nunca nos ponemos.
Para organizar tu maleta, lleva básicamente lo que más te pones, no lo que tiene mucho tiempo en tu armario y piensas que algún día te lo pondrás, pero esto nunca pasa, para esto la comodidad es fundamental a la hora de viajar.

Lo que todavía no sabías de las maletas

Viajar es una de las mejores experiencias del mundo. La aventura de conocer un lugar nuevo, experimentar nuevos escenarios, hacer amigos o reencontrarse con algunos, hace de viajar, una aventura que vale la pena. Y aunque se trate de un viaje por trabajo y negocios, siempre habrá razones para recordar ese viaje en el tiempo.

Sin importar cuál sea la razón de tu viaje, tu destino o el tiempo que estarás fuera de casa, todas las travesías tienen en común un dolor de cabeza que ha trascendido generaciones: el hacer maletas.

Las maletas son un artilugio con solera. Gracias a ellas, podemos transportar todos nuestros artículos de un destino a otro. En la antigüedad, eran una forma de llevar ropa, zapatos y hasta obsequios, durante las largas travesías en caballo, y más adelante en tren.

Las maletas ha tenido que crecer, evolucionar y potenciarse a lo largo de la historia, y la par que lo han hecho los sistemas de transporte. En un inicio, la prioridad era la resistencia y la capacidad de almacenamiento, teniendo en cuenta que en muchas oportunidades, las mismas viajaban a la intemperie. Era deber de la maleta proteger los artículos contenidos en su interior.

En los inicios, este artículo de viaje estaba reservado para las más importantes esferas de la sociedad, quienes podían costear los servicios de costureros y carpinteros, para la fabricación y diseño de la maleta. Por ende, existían diferentes formas, ajustadas al artículo a contener. Las jóvenes mas adineradas, se decantaban por maletas en forma de corazón para sus zapatos, joyas y ropa interior.

Las maletas, aunque funcionales, no aportaban nada de comodidad al proceso. Eran engorrosas de transportar, excesivamente pesadas (por su estructura además del contenido) y ocupaban gran cantidad de espacio, lo que dificultaba el tránsito de los caballos.

Se cree que la primera marca conocida por diseñar y patentar un modelo de maleta adaptado a los viajes, fue Briggs & Riley, en la década de los 70. A ellos se las atribuye la primera inclusión de ruedas y manillas a las maletas, para desplazarlas y tirar de ellas con mayor facilidad.

Gracias a la inclusión de ruedas en el equipaje, llegaron los carritos a los aeropuertos un poco después.
Si bien las maletas son ahora un artículo elegante, sofisticado y hasta ofrecidas por importantes diseñadores de la industria de la moda, aún ninguna ha venido con la cualidad de incluir un manual para empacar.
Ahora tenemos mayor comodidad para usarlas, transportarlas y lucirlas, además de la innegable seguridad que han ido incluyendo, no dejando de lado la importancia de que los artículos contenidos en ellas lleguen sanos y salvos a nuestro destino.

En el auge por asegurarlas, los nuevos diseños incluyen cerraduras con combinaciones cifradas, candados, compartimientos ocultos lejos de la mirada de los fisgones, bolsillos e incluso cierres de extensión, para mayor amplitud.

Las maletas y su evolución en el tiempo

maleta

¡Qué chulo es irse de viaje y disfrutar los placeres de la vida! solo necesitarás piezas esenciales que se ajustarán perfectamente a la maleta, tu verdadera compañera de aventuras y experiencias. ¿A quién engañamos? Siempre forzamos a la pobre maleta y terminamos llevando cosas que nunca usaremos durante la estadía.

La maleta siempre ha sido indispensable durante los viajes, desde tiempos antiguos este acompañante debía de tener cualidades que resistieran a los grandes recorridos. A caballo, en tren o en avión.

Por qué resistente, pues porque en su interior siempre hay cosas de valor que nosotros como viajeros decidimos transportar de un lado a otros. Objetos sensibles, delicados, o frágiles.

Tras una larga búsqueda, se dice que fueron los legionarios quienes inventaron dicho artilugio para poder viajar y disfrutar del turismo, debido al trabajo de exploración mediante las vías romanas.

Se dice que la maleta fue evolucionando al igual que la historia del transporte. Es decir, a medida que el sistema de transporte mejoraba, la maleta evolucionaba o se perfeccionaba para mayor comodidad.

Los estilos, estampados y materiales con los que se diseñaba y confeccionaban las maletas en tiempos antiguos era “tendencia” para la época. Las señoritas de familias adineradas tenían variedad en sus closet. Los modelos más exquisitos y refinados, hasta distintas formas. Circulares, cuadradas y algunas de mano en forma de corazón donde preferían guardar sus zapatillas.

Todas ellas fueron cambiando, pasaron por una serie de metamorfosis hasta convertirse en lo que hoy son, nuestras compañeras de viajes fieles. Amamos empacar pero no desempacar, y esto es desde los inicios del siglo XIX, donde se usaban bolsas de viaje que fueron tomando forma.

Algunas eran diseñadas gruesas o con falta de estilo, pero su estructura soportaba largos caminos. Madera en su mayoría, cubiertas por una resistente piel de vaca.

Pero no todas las personas podían costearse viajes. Vacacionar era algo exclusivo, convirtiéndose en un acto más de estatus. A su vez, estas amigas debían mejorar su apariencia y diseños para reflejar una calidad de vida y economía excelentes.

Quizás la primera marca que patentó un concepto de “maleta” cómoda fue la industria de equipajes Briggs & Riley, durante los años 70. Esta compañía diseño una maleta de cuatro ruedas y una cuerda para tirar de ellas. Poco tiempo después empezó el auge del carrito rodante en los aeropuertos.

Pero lo cierto es que durante el siglo XXI, los fabricantes fueron perfeccionando su diseño, tamaños y mejorando la imagen para poder ser más comercial y venderse como pan caliente. ¿Quién no necesita una de estas?

Los actuales diseños que existen en el mercado juegan con la imaginación, texturas y formas. Algunas vienen con dos ruedas, modelos más sofisticados traen tres para mayor agarre y hasta cuatro lo que permite que no se tambalee, brindado mayor soporte cuando no se quiera sujetar.

Todo sobre la maleta de viaje

Te encanta viajar, de eso si no hay duda. El problema, leve pero importante, es que cada vez que lo haces tienes que armar tu maleta ¿cierto? y es aquí cuando surgen inconvenientes como el espacio insuficiente, la ropa arrugada, no hay espacio para cosas delicadas, la maleta supera el peso permitido, y pare de contar.

Para ayudarte un poco, y hacer que tu viaje sea pura felicidad de principio a fin, aquí te daremos algunos consejos para que armes tu maleta y triunfes en el proceso.

Ten en Cuenta los Tipos de Maleta

En caso que aún no hayas comprado una maleta y quieras hacerlo, ten en cuenta que existen varios tipos de equipaje, y dependiendo del viaje, hay algunos que pueden adaptarse mejores que otros.

El tipo de maletas que escojas dependerá del destino, el tipo de transporte y del tiempo de viaje. Por ejemplo, si vas a viajar vía terrestre con transporte compartido, te recomendamos el equipaje pequeño y con rueditas, fácil de trasladar.

Por el contrario, si viajas en aerolíneas, te recomendamos las maletas con suficiente espacio y con cubiertas resistentes, ya que en las aerolíneas el equipaje suele sufrir varios impactos que no podemos prevenir.

Otro ejemplo, si vas a destinos tropicales o montañosos, vas a utilizar varios transportes y te hospedarás en más de un lugar, lo más conveniente será una mochila tipo camping, que son lo suficientemente espaciosas y prácticas.

Haz una Lista de Todo lo que Necesitas Llevar

Para armar el equipaje ten claro una cosa: la organización es la clave del éxito.
Si no quieres que nada se te olvide y no tener percances al momento de armar tu maleta, te recomendamos que organices todo lo que tienes que llevar en una buena lista. De esta forma garantizas llevar todo lo que necesitas y el tiempo de armado de equipaje se reduce casi a la mitad.

Protege los Artículos Electrónicos

Si vas a llevar varios artículos electrónicos, como tu laptop, tablet o tu cámara fotográfica, te recomendamos empacarlos en tu bolso de mano.

Otra opción, pero un poco más costosa, es recurrir a los equipajes especializados, como es el caso de las mochilas para cámaras o los porta laptops.

Procura Llevar el Abrigo Puesto

Para dejar espacio libre en tu maleta, procura llevar lo más voluminoso puesto, como es el caso del abrigo.
Hay Formas de Encajar Todo a la Perfección

Hay más de una técnica de armado de equipaje, que te ayuda a encajar todo a la perfección y así ahorrar muchísimo espacio.

Una de ellas es la de enrollar todas tus prendas de ropa. Así aprovechas mejor el espacio y evitas que tus prendas se arruguen en exceso.

Otro consejo estrella, es aprovechar el espacio interno de tus zapatos, en donde puedes meter algunos artefactos electrónicos, dinero, medias, etc.

Otras cosas que puedes tener en cuenta, es la de llevar bolsas plásticas para tus zapatos, para la ropa sucia, para tus cosméticos, la ropa mojada o para cualquier emergencia.
También, al momento de guardar tu ropa, puedes armar tus conjuntos, así evitas llevar más prendas de las necesarias.

Sin más que decir ¡Feliz viaje!

Tipos de maleta más comunes

El Acelerado mundo del transporte obligó a la sociedad del siglo XX a crear unos bolsos más grandes, resistentes y ergonómicos para poder transportar el equipaje. Se le llamaron maletas.

Las primeras maletas fueron de madera, tipo baúl, y a medida que pasaba el tiempo fueron evolucionando de acuerdo a las exigencias y necesidades de la población mundial. No fue sino hasta mediados del año 1970 cuando se creó la primera maleta “trolley” (con ruedas) por la industria de equipajes Briggs & Riley.

A la hora de viajar, ya sea por asuntos laborales, familiares, o simplemente por unas merecidas vacaciones, tenemos que tener a la mano ese maravilloso artículo llamado maleta, es un complemento que nos facilita la vida y la organización de nuestro equipaje por muy grande o pequeño que sea.

Existen diferentes tipos de maletas, y se clasifican de acuerdo a nuestras necesidades por tipo, dureza, ergonomía y tamaño. Normalmente cuentan con diferentes compartimientos internos y externos para organizar y facilitar la ubicación de nuestro equipaje. Algunas tienen la facilidad de abrirlas y otras vienen con candado o cerradura para mayor seguridad.

Si estás buscando tu maleta ideal y no sabes que elegir hablaremos de los tipos de maletas que debes considerar.
Para que tu maleta ideal, se ajuste a tus necesidades, debes considerar varios aspectos. En primer lugar: el peso, la cantidad y fragilidad del equipaje.

Si deseas tranportar algo frágil, lo ideal son maletas duras, elaboradas con un material llamado propileno, que las hace más resistentes a golpes y protege el equipaje de las inclemencias del tiempo atmosférico, y lo más importante, no se deforman.

Tipos de maletas según sus materiales

Las maletas Blandas son más ligeras, económicas y flexibles. Se adaptan mejor a los compartimentos de los distintos medios de transporte, ya sean buses, trenes o aviones. Permiten mayor almacenaje de ropa, aunque el contenido de la maleta va menos protegido, de la intemperie y de las manos ajenas.

Las maletas semiduras son una combinación entre las maletas rígidas y las blandas. Brindan mayor protección al equipaje y son adaptables a la cantidad de cosas que llevamos.

Tipos de maletas según su tamaño

Grandes, por si eres de las personas que se lleva medio closet en un viaje, o si el viaje es muy largo. Medianas, por si tu viaje es largo, pero llevas cosas puntuales y pequeñas por si tu viaje es corto y decides optar por un bolso de manos o cualquier maleta ligera que puedas llevar contigo.

Otras clasificaciones

También, podemos encontrar maletas con doble fondo especialmente para viajes largos porque permiten organizar todo sin que parezca una maleta de mochilero.

Las maletas con ruedas permiten transportar todo el equipaje sin mayor esfuerzo. Están las de 2 ruedas y las de 4 ruedas que ofrecen muchísima movilidad y facilitan el movimiento de la maleta sin tener que ponerla en posición vertical y están también las maletas con asas para ser alzadas en esos terrenos irregulares en los que no se puedan rodar.

Actualmente las maletas son más ligeras, modernas y sofisticadas y con un sinfín de comodidades para el viajero, Solo queda de tu parte a la hora de emprender tu viaje asegurarte de llevar la maleta correcta.

¿Maleta o mochila? Pasos para elegir

Los que llevan maletas critican a los mochileros, y éstos a los otros tildándolos de turistas que no saben vivir la verdadera experiencia de un viaje.

Aunque la mochila es práctica, permite movilidad y sirve para gran variedad de ambientes; la maleta ofrece la oportunidad de transportar más cosas y mantener la pulcritud de la apariencia.

En cualquiera de los dos, debes organizar ciertos artículos imprescindibles para cualquier viaje.

Ropa, calzado, traje de baño (porque nunca se sabe), impermeable, sábanas, y un abrigo para prever cualquier oferta de tiempo atmosférico que te depare el viaje.

Funciones que marcan la diferencia

Toma en cuenta el tiempo que permanecerás en tu destino. Si tienes que moverte de un sitio a otro en repetidas ocasiones, la mochila es más práctica, y si ese no es el caso usa tu maleta.
Considera el camino a seguir. La maleta es enemiga del senderismo, incluso de escaleras, autobuses y metros; pero digna pasajera de aviones y transportes especiales.

La ropa también es un factor determinante, la maleta es la mejor para transportar trajes y ropa sobria de oficina (o cócteles); lo que quedaría como una pasa si va en una mochila, que es más apta para ropa informal.

En ambos casos conserva al fondo las cosas más pesadas. Siempre necesitarás equipaje de mano, donde hay que colocar lo que sea más importante, y sobretodo lo frágil y la documentación necesaria. Entre lo frágil está, el teléfono, cámara y tablet, también las medicinas.

Qué llevar en una mochila

Casi siempre son artículos de uso diario e higiene personal, y dependiendo de tu destino necesitarás: Herramientas como una navaja suiza y una linterna.

Pasatiempos, en caso de que tengas que permanecer largas horas esperando un transporte.

Uno o varios candados, en caso de encontrar un sitio donde dejar tus mochilas a resguardo.

Gorra, para protegerte del sol, dándote un poquito de sombra y también un paraguas te puede proteger de una larga caminata bajo la lluvia. Las gafas de sol, y un saco de dormir.

Debes llevar siempre un poco de comida, no perecedera o que no requiera refrigeración; unos snacks, barras alimenticias, chocolates o frutos secos; aunque siempre hay que verificar si al país al que viajamos permite la entrada de productos alimenticios frescos.

El uso de maleta

Aunque siempre vaya rodando, lleva todo lo que necesites, pero debes poder dominarla -a menos que planees una mudanza.En el viaje por avión el peso promedio máximo es de 23 Kg y medir unos 158 cm, o puedes pagar más del doble en cargos por el exceso de peso de lo que pagaste por el billete. A menos que vayas en vuelos intercontinentales o viajes en la categoría bussines, que la tolerancia es mayor.

En los autobuses y los trenes, solo basta con que quepa en el maletero o no obstaculice el paso. En ese caso, elije una maleta rígida que te aporta mayor seguridad, y con ruedas por la comodidad.

Errores a la hora de hacer la maleta

Irnos de vacaciones es la decisión más esperada de todo el año. Merecemos un descanso pero a la hora de hacer la maleta siempre terminas haciéndolo mal. Metes todo aquello que crees que necesitas y al llegar al lugar de destino nunca lo usaste.

En esta ocasión, te mostraremos los errores más comunes que cometemos a la hora de hacer maletas. Las prendas deben ser seleccionadas con orden, no te lleves todo el closet en la maleta. Recuerda que hay un peso límite que debemos respetar. Con paciencia y orden todo resultará más práctico.

Hacer la maleta sin ordenar: Es fundamental que hagas la selección de las prendas que te llevaras. Empieza colocando como base en las maletas las piezas más gruesas, como vaqueros y pantalones. Sigue con las más livianas. Asegúrate de hacer rollitos bien apretados con tu ropa, así ahorraras espacio.

Pensar que te mudarás fuera del país: Todo tiene que estar organizado en función al viaje. Puedes utilizar una práctica bolsa de comprensión para que quepa la ropa y al meterla resulte más cómodo.

Llevar piezas delicadas sin precaución: Coloca en el fondo de la maleta un papel de seda que sirva como soporte a tus trajes de gala y prendas de sumo cuidado.

Llevar más de lo permitido en tu equipaje de mano: Si sabes que algo está prohibido, es mejor que lo declares. No excedas los 10 kg de equipaje.
Hay una serie de objetos personales que no pueden ir en la parte de arriba del avión, cómo:
Armas de fuego/ armas blancas
Cuchillos
Encendedores
Maquinas de afeitar
Esmaltes/ acetona
Corta uñas, corta cutículas
Pinturas

Dejar los zapatos junto a la ropa interior: Los calzados deben ir en un bolsillo aparte para que no dañen las prendas que llevas dentro. La ropa interior, corbatas y ese tipo de ropa delicadas sí pueden ir juntas.

Hacer compras sin previsión alguna: En caso que te enamoraras de una botella de alcohol y decidieras comprarla, debes saber que necesitas tener un permiso de control sanitario. Debes envolverla bien en una bolsa de burbujas y enrollarla con varias prendas para que resistan el viaje.

Excederte en los líquidos permitidos: Nunca debes sobrepasar el límite de 1 litro en tu equipaje de mano. Tienes la opción de repartirlos en envases de 100 mililitros. Si llevas algún medicamento, séllalo bien y viaja con su récipe correspondiente.

Cargar alimentos en el equipaje de mano sin envolverlos cómo se debe: Todo alimento que decidas llevar contigo en la maleta de mano, debe ir sellado al vacío, siempre y cuando no sean frutas, estas no están permitidas.

Es válido que quieras llevas muchas cosas, pero la prioridad es lo que sabes que usarás. De esta manera ahorras espacio en la maleta. De esta manera simplificas la tarea de hacer la maleta para volver de tu destino. Pon en práctica estos consejos y no tendrás que perder tiempo y pasar malos ratos en los aeropuertos.

Trucos para que la ropa no se arrugue en la maleta

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Lograr que la ropa llegue impecable a su destino a veces es tan complicado como pretender quitar las arrugas sin plancha. Aquí os acercamos una serie de trucos para que consigáis que la ropa no se os arrugue, o al menos, no tanto.

Es importante que hagas una lista. Antes de pensar en cómo colocar los elementos visualiza todos tus looks y prepara un listado con los planes que vas a hacer. Anota cuántas veces vas a salir a cenar, si tienes prevista una fiesta o si vas a caminar mucho para decidir qué tipo de prendas te harán mejor servicio.

Mejor pon las prendas dos en uno. Piensa en básicos que te den un doble juego: una camisa vestido, un body que pueda servirte de top y de lencería, un pijama convertible en kimono… Seguro que tu armario te da más juego del que pensabas.

Si optas por llevarte prendas muy delicadas, el papel cebolla puede ser la solución. Colócalo entre ellas para suavizar la presión y las posibles arrugas. Coloca primero las prendas que más pesen y ocupen como los pantalones o los jerseys. Por le contrario, las más finas o delicadas deberían colocarse en la parte superior para evitar que queden tan ‘atrapadas’. Las prendas de lana, punto, denim o algodón, mejor enrolladas, así ocuparán menos. Un truco que hemos aprendido de la japonesa Marie Kondo, experta en esto de la organización de ropa.

En el caso de que tu destino requiera vestir de etiqueta coloca los trajes, blazers (que no deben ir abrochadas sino cruzadas con las mangas hacia delante y dobladas hacia dentro) y vestidos de noche, al final. En el caso de las camisas, siempre ‘enfrentadas’, una sobre otra, y con los cuellos levantados.

Haz un sobre con la ropa. Esto está especialmente indicado para los vestidos y chaquetas. Consiste en poner la falda del vestido o el cuerpo de la chaqueta en el fondo de la maleta dejando que sobresalga el resto. En su interior, puedes poner la ropa enrollada y al terminar, cubrirlo con el cuerpo del vestido o con las mangas de la chaqueta.

En cuanto a los cinturones, debes ponerlos pegados a las paredes interiores siguiendo la forma de la maleta. Ocuparán menos espacio y evitarás los temidos enganchones.

Los zapatos, siempre en bolsas separadas. Es la mejor manera de que no estropeen el resto de tu ropa. Colócalos encajados el uno en el otro para aprovechar el espacio.

El neceser debe colocarse siempre al fondo de la maleta, no lo pongas sobre la ropa. Así evitarás que la arrugue o manche en caso de que se salga algún producto (asegúrate de que todo está bien cerrado).

No te olvides que otro truco útil es aprovechar el vapor de la ducha para reducir las arrugas más pronunciadas. Suena complicado pero es muy sencillo. Solo tienes que colgar la prenda en una percha, lo más cerca posible del vapor, y dejar que este actúe.

Esta es la maleta perfecta si te vas a la nieve

maleta nieve

¿Te vas a la nieve? Cuando caen las temperaturas uno de los atractivos del frío es poder disfrutar de los deportes de invierno o simplemente pasar un buen rato jugando, disfrutando del aire libre y admirando los paisajes nevados. Toma nota de cómo tienes que hacer tu maleta.

Ropa de abrigo

Llevar las prendas adecuadas es fundamental para que tu fin de semana no se convierta en una pesadilla. Elige ropa caliente pero transpirable y equípate con un buen gorro y unos guantes impermeables.

Calzado adecuado

El calzado ocupa el segundo puesto en nuestro top de imprescindibles. Y es que si no quieres pasarte el fin de semana con los pies mojados, debes elegir cuidadosamente lo que vas a llevar en los pies. Ni que decir tiene que nada de zapatillas deportivas y por supuesto, olvídate de los tacones. En las tiendas deportivas encontrarás botas especiales para la nieve. Deben ser impermeables, forradas por dentro y con un buen agarre en la suela.

Gafas y protección solar

Aunque no sea verano, no debes olvidar incluir en tu equipaje protección solar, ya que la nieve refleja los rayos de sol e intensifica su efecto en la piel. Por esto mismo también es fundamental llevar unas buenas gafas de sol con filtro anti UV para proteger tus ojos. Si vas a practicar algún deporte como esquí o snowboard, lo mejor es que sean flexibles, resistentes y ajustadas al rostro.

Mochila, cantimplora y raquetas

Si te gusta la naturaleza, caminar y admirar la belleza de un paisaje nevado, seguro que disfrutarás de una buena caminata, para lo que te vendrá bien disponer de una mochila en la que llevar la ropa que te sobre cuando entres en calor, algo de comer para reponer fuerzas y agua en abundancia. En función de la cantidad de nieve y del trayecto que escojas, es posible que necesites raquetas para completar tu travesía. ¡Infórmate antes de llegar a tu destino!
Aunque el esquí no sea lo tuyo, no tienes por qué renunciar a un buen fin de semana en la nieve. Hazte con unos trineos y pásatelo en grande deslizándote ladera abajo. ¡Imprescindible si vas con peques!

Juegos de mesa

En invierno anochece muy temprano, por lo que puede ser buena idea llevarte algunos juegos de mesa con los que amenizar la velada tras la puesta de sol.

Esquís, snowboard y casco

Aunque en la mayoría de las estaciones de esquí podrás alquilar un equipo completo para practicar esquí o snowboard, si eres un verdadero amante de los deportes de invierno es posible que quieras hacerte con tu propio equipo.

Puesta a punto del coche

Si te vas a desplazar para disfrutar de la nieve, recuerda poner tu coche a punto. Infórmate del estado de las carreteras y no olvides llevar unas cadenas. ¡Asegúrate de que sabes ponértelas antes de emprender el viaje! Tampoco está de más meter en el maletero algunas mantas por si os quedáis aislados.